Declaración pública sobre Presupuesto 2027: nueva institucionalidad sin recursos, una señal de abandono al bosque nativo

«Recientemente, en el marco de la Ley de Presupuestos 2027, el ejecutivo ha señalado que los recursos del Fondo de Conservación, Recuperación y Manejo Sustentable del Bosque Nativo de la Ley 20.283 se reducirán casi a la mitad. Eso es lo que hoy se está menoscabando con la decisión tomada por el actual gobierno.»

 

Powered By EmbedPress

 

Leer el texto completo de la declaración sobre la Ley de Presupuestos 2027

Presupuesto 2027: nueva institucionalidad sin recursos, una señal de abandono al bosque nativo

Recientemente, en el marco de la Ley de Presupuestos 2027, el ejecutivo ha señalado que los recursos del Fondo de Conservación, Recuperación y Manejo Sustentable del Bosque Nativo de la Ley 20.283 se reducirán casi a la mitad. Este fondo otorga financiamiento para realizar acciones de manejo en bosques nativos, matorrales, cactáceas y suculentas que se encuentran en categorías de amenaza (peligro crítico, en peligro y vulnerable). Cuando se habla de manejo, se hace referencia a una intervención controlada y planificada, con conocimiento de la ecología del ecosistema. El manejo apunta a la mantención de la cobertura vegetal y a la provisión permanente de servicios ecosistémicos, de modo que el ecosistema continúe regenerándose sin comprometer la biodiversidad, la protección de suelos y las reservas de agua. Eso es lo que hoy se está menoscabando con la decisión tomada por el actual gobierno.

Si bien el fondo tiene muchos aspectos que mejorar, se ha bonificado una superficie de manejo constante durante los últimos años (recuperación nada sencilla tras la pandemia). Es evidente que la decisión del gobierno se ha tomado desde una oficina, desconociendo los beneficios ambientales, sociales y económicos que genera el manejo forestal. Desde el terreno, la realidad es diferente: los fondos de la ley son una herramienta utilizada por pequeños/as y medianos/as propietarios/as, que asumen la responsabilidad (no el Estado) de manejar, no solo para obtener productos en beneficio de su economía familiar, sino también para generar empleo a través de pequeñas y medianas empresas.

El SERNAFOR (servicio que viene a suceder a CONAF) tiene como objetivo la protección, el fomento, la conservación, la preservación, la recuperación, la restauración y el manejo y regulación del uso sustentable de los bosques y demás formaciones vegetacionales del país. Señala explícitamente que tendrá la función de coordinar y ejecutar las políticas, planes, programas, proyectos y acciones destinados a la conservación, preservación, manejo sustentable, fomento, desarrollo, protección, creación, recuperación y restauración de los bosques y demás formaciones vegetacionales y de sus componentes, así como a la generación y provisión continua y sustentable de servicios ecosistémicos derivados de los bosques y demás formaciones vegetacionales para satisfacer la demanda social actual y futura. Surge la pregunta: ¿cómo será posible que el nuevo servicio ejerza su rol si se está debilitando al único instrumento de fomento al manejo que está legalmente vigente?

Nos preocupa lo que se proyecta detrás de estas decisiones: la ideología de que los ecosistemas nativos son un estorbo para el desarrollo económico, pues hay que crecer sin límites (¿para quién?), desconociendo el rol clave que tiene la gestión en la reducción de riesgos de inundaciones, aluviones, incendios, entre otros. La decisión que está tomando el gobierno tendrá graves consecuencias, pues mucha superficie de bosque nativo dejará de ser manejada a lo largo del territorio nacional, y quienes nos vinculamos a los ecosistemas forestales sabemos que eso nos lleva al incremento de riesgo de ocurrencia de desastres y al aumento de probabilidad de que predios con bosques, matorrales, cactáceas y suculentas nativas sean vendidos para ser parcelados o reemplazados por otras actividades productivas que el sistema califica como más rentables.

Se está sentenciando la pérdida de cobertura forestal nativa. La política de debilitamiento de la institucionalidad ambiental y sus instrumentos pueden pasar a la historia por generar una “verdadera situación de emergencia”, gatillar conflictos socioambientales en el país y dificultar la generación de empleo, todo lo contrario a lo que pregona el gobierno.

Desde la Agrupación de Ingenieros/as Forestales por el Bosque Nativo (AIFBN) nos seguiremos pronunciando por la defensa de los ecosistemas forestales nativos y actuando para que no haya regresiones ambientales en materia forestal. Hacemos un llamado a que pequeños/as y medianos/as propietarios/as que, con esfuerzo promueven el manejo de bosque nativo, se manifiesten contra esta decisión. Lo mismo a sindicatos de instituciones públicas vinculadas al manejo y protección de los bosques, porque las luchas relacionadas a nuestro quehacer y la defensa de los ecosistemas forestales nativos son igual de importantes que la de los derechos de trabajadores y trabajadoras. Finalmente, instamos a diputados/as y senadores/as a hacerse responsables de la defensa de los ecosistemas forestales nativos en la discusión que se dé este mes y medio con la Ley de Presupuestos y, a través de sus atribuciones, impulsar cambios legales que apunten a fortalecer la institucionalidad forestal y no a debilitarla.

Directorio de Agrupación de Ingenieros/as Forestales por el Bosque Nativo (AIFBN)