[Carta al Director publicada el 15 de junio de 2026, en Diario El Mostrador: Leña: el combustible invisible]
Señor Director:
Resulta llamativo que en la sección “Tu Bolsillo” de Canal 24 Horas (TVN) se informe semanalmente sobre las variaciones en los precios de bencinas, diésel o parafina, pero nunca sobre la leña o el pellet, pese a que son los combustibles más utilizados por los hogares del centro y sur de Chile.
Según distintos estudios del Instituto Forestal (INFOR) y del Ministerio de Energía, cerca de un tercio de los hogares del país utiliza leña para calefacción y/o cocción de alimentos (1,7 a 2 millones de viviendas), mientras que en el centro-sur de Chile la leña y el pellet constituyen la principal fuente de energía a nivel residencial: cerca del 76% de la energía utilizada para calefacción en ese sector proviene de estos combustibles. En regiones como La Araucanía, el 85% de la energía consumida por los hogares proviene de la leña.
La reciente Ley de Biocombustibles Sólidos reconoce precisamente que la leña y otros derivados de la madera son combustibles y que se debe avanzar hacia mayores estándares de calidad, trazabilidad y formalización. Sin embargo, mientras la legislación avanza, buena parte del debate público sigue tratándoles como productos secundarios o simplemente como madera.
Si queremos discutir seriamente sobre energía, transición energética y economía familiar, debemos comenzar por reconocer una realidad evidente: para millones de personas, la leña y los derivados de la madera siguen siendo una fuente de energía fundamental para calefacción y garantizar cierta seguridad energética.
Jennifer Valpreda
Directora Ejecutiva
Agrupación de Ingenieros/as Forestales por el Bosque Nativo (AIFBN)
[Carta al Director publicada el 15 de junio de 2026, en Diario El Mostrador: Leña: el combustible invisible]




