Avanzando en la propuesta hacia un Nuevo Modelo Forestal

Luis Astorga, Heinrich Burschel

talas_aguaEn el año 2011 la Agrupación de Ingenieros Forestales por el Bosque Nativo, AIFBN, publicó el documento: “Hacia un Nuevo Modelo Forestal: Propuestas para el Desarrollo Sustentable del Bosque Nativo y el Sector Forestal en Chile”.

Este documento era esencialmente un diagnóstico del sector forestal que mostraba claramente  la necesidad de un profundo cambio del modelo forestal actual basado en las doctrinas del neoliberalismo. La creación de grandes superficies de plantaciones estaba provocando serios impactos ambientales y sociales con nulo crecimiento de las economías locales, lo que mantenía un nivel de pobreza inaceptable en el sector rural forestal. Una de las características del modelo de desarrollo forestal, ha sido su crecimiento  desequilibrado privilegiando con creces, el sector de plantaciones de especies exóticas olvidando la realidad del bosque nativo.

Su efecto negativo más importante, que ha limitado el desarrollo a pesar del crecimiento en las cifras globales, ha sido la excesiva concentración de patrimonio y poder económico. El Estado ha sido el gran ausente en su función reguladora del bien común. La pobreza rural en medio de la riqueza de las plantaciones y el olvido del bosque nativo son consecuencias de dicha ausencia. El mercado no tiene los instrumentos ni la posibilidad de generar los ajustes que requiere la sustentabilidad que, obviamente, no se produce en forma automática.

Han pasado casi 6 años desde la entrega de la propuesta AIFBN y los cambios de actitud de las empresas se han derivado de legítimos reclamos de las comunidades y los avances derivados de la Certificación Forestal a la que se han acogido las empresas, aunque es posible apreciar también que muchos de los problemas planteados en el 2011 se han agravado.

A la problemática inicial del bosque y la sociedad en Chile ya indicados, se suman graves problemas de carácter geoestratégico como escasas precipitaciones, sequías prolongadas, altas temperaturas e insuficiencia de agua. Las altas temperaturas son indicadores fatales del cambio climático, factor que sin ninguna duda facilitó el desarrollo de los mega incendios en la zona centro-sur del país en 2016/17.

Por ello nuestra propuesta del 2011 tiene plena vigencia. Ello nos incentiva a avanzar profundizando el “que hacer” y definiendo con mayor claridad el “cómo avanzar”. Este artículo de opinión no corresponde a una versión final de la AIFBN sino que es un avance solicitado por el Directorio como base de discusión. Falta aún la contribución de los socios, quienes están invitados a participar mediante diversas instancias para, mediante su experiencia y opinión informada, lograr una propuesta más robusta y específica a partir de los temas originalmente planteados.

La situación actual

El objetivo del modelo actual fue aumentar fuertemente la tasa de plantaciones de rápido crecimiento elevando los volúmenes de materia prima disponible para la expansión de la industria de la celulosa, que CORFO había iniciado en la década de los años 60. Esta política dio sus frutos porque a través del DL 701 se fomentó el aumento de la superficie de unas 400.000 hectáreas en 1973 a casi los 3 millones de hectáreas en la actualidad.

Este modelo, favorable para las cifras de la macroeconomía chilena, generó exportaciones que llegaron a 6 mil millones de dólares en 2016 pero, en forma paralela, fue la causa de varios efectos negativos:

  1. El bosque nativo continuó su proceso de deforestación y degradación provocando problemas en la conservación de los ecosistemas, destrucción de la biodiversidad, de los suelos y el agua.
  2. En la práctica, abandonó a pequeños y medianos propietarios en los territorios forestales que son dueños de importantes superficies de bosque nativo y plantaciones. Obligó a muchas familias a vender sus predios y emigrar.
  3. Las plantaciones de especies exóticas se hicieron sin planificación territorial previa ni cuidados especiales de las aguas en quebradas, biodiversidad, suelos, caminos y formas de cosecha.
  4. El éxito macroeconómico concentrado en muy pocos actores provocó serios impactos sociales negativos.
    1. Gran concentración de las plantaciones y de la industria forestal en sólo dos empresas, que está limitando el desarrollo sectorial como lo demuestra el estudio del Departamento de Economía, Universidad de Concepción: “Análisis de la cadena de Producción y Comercialización del Sector Forestal Chileno: estructuras, agentes y prácticas” Concepción 2009.
    2. El establecimiento de plantaciones afectó claramente a la población campesina, que tuvo que emigrar hacia pequeños pueblos, generando pobreza. En zonas forestales se evidencian los más bajos índices de desarrollo humano del país.
    3. En estos años ha crecido el conflicto de las empresas forestales con el pueblo mapuche, sin que aún se visualice una salida al problema.

Avanzando hacia un NUEVO MODELO

La propuesta de la AIFBN no pretende hacer borrón y cuenta nueva ni tampoco proponer de inmediato un cambio hacia un nuevo modelo, pero sí propone iniciar acciones de cambio que impulsen decididamente una nueva mirada de un desarrollo dentro del marco de los límites del crecimiento, priorizando a las comunidades y territorios.

Esta propuesta significa considerar los problemas del sector forestal como un tema de seguridad nacional en el camino hacia un país sustentable. Ello implica dar importancia a los componentes ambientales y sociales en un marco de una ordenación territorial para la gestión y manejo de los ecosistemas forestales y las actividades económicas. El punto de partida de esta propuesta consiste en un conjunto de acciones encaminadas a dar una solución a los problemas señalados en el diagnóstico, de los cuales los ejes principales se bosquejan en lo siguiente.

 ROL PROTAGÓNICO DEL ESTADO

Bajo una doctrina de neoliberalismo en el sector forestal, las leyes del mercado no generan equilibrio ni sustentabilidad en el sector. Sólo en la medida que cambia el rol del Estado se puede definir una política y orientación hacia el uso sustentable de los ecosistemas y mejorar la vida de las poblaciones rurales de los territorios forestales.

El cambio es fundamental y sólo se puede ir logrando desde la base territorial y la participación de sus actores locales. Específicamente la Municipalidad tiene las herramientas para ser la facilitadora de procesos de desarrollo local. Hay ya experiencias en comunas en la Región del Biobío que sería necesario rescatar y sistematizar. El rol facilitador de la municipalidad debe ser crucial. 

ORDENAMIENTO TERRITORIAL

El Ordenamiento Territorial (OT) rural en si, como concepto y acción, no existe en Chile. Esto implica un vacío legal y la ausencia de una herramienta fundamental para conducirlo. Se necesita un marco legal que respalde los procesos de OT y su implementación.

Esta herramienta se debe implementar en el contexto del conjunto de cuencas que forman la unidad de paisaje. Se determinan las áreas que deberían ser dedicadas para la recuperación y restauración de las cuencas y las que serán dedicadas a la producción forestal o agropecuaria sustentable. También se debería dar prioridad en la definición de áreas críticas para prevenir catástrofes como la ocurrida con los incendios forestales. La decisión de toda intervención importante debería ser hecha en conjunto entre el Estado, la población y los emprendimientos locales.

MANEJO DE CUENCAS Y AGUA

El abastecimiento de agua para asegurar sus usos fundamentales está en peligro y por ello postulamos un enfoque prioritario como materia de Seguridad Nacional.

En los estudios y pronósticos realizados sobre la disponibilidad de agua se destaca un déficit importante de las precipitaciones en las últimas décadas. En los escenarios desarrollados por varios expertos y publicado por el World Resources Institute se muestra que Chile pertenece a los países con más vulnerabilidad hídrica en el futuro cercano.

El agua tiene relación directa con las precipitaciones; un factor difícil de influenciar. Sí se puede actuar sobre la calidad de los ecosistemas que conforman el paisaje y el estado de conservación de las cuencas, específicamente la presencia de los bosques nativos. Se requiere de herramientas legales que ordenen de manera estricta el manejo de las aguas y cuencas. El agua pertenece a la sociedad y la preocupación debería ser asegurar sus caudales.

RECUPERACIÓN Y MANEJO DEL BOSQUE NATIVO

 El nuevo modelo forestal debe dar prioridad al fomento del manejo y recuperación del Bosque Nativo, incluyendo programas de reforestación de especies nativas e incentivos atractivos para pequeños y medianos propietarios que recuperen y manejen sus bosques.

Se ha mencionado con claridad la importancia del bosque nativo en relación con el agua y otros servicios ecosistémicos; pero un desafío importante es aumentar la producción de maderas y productos forestales de alta calidad dirigido hacia mercados de maderas de alto valor, lo que daría un mayor valor al bosque nativo.

 MEJORAS EN LAS PLANTACIONES DE PINOS Y EUCALIPTOS

 Es posible modificar errores en las plantaciones en el corto plazo a medida que van siendo cosechadas. Ello debería implicar un nuevo diseño de las plantaciones en forma de mosaicos interconectados por infraestructura ambiental y socialmente amigables.

ASOCIATIVIDAD DE LOS PEQUEÑOS Y MEDIANOS PROPIETARIOS

De los 280.000 propietarios agropecuarios en Chile (Censo Agropecuario, 2007)  aproximadamente la mitad de las unidades tienen actividades forestales. Los pequeños y medianos propietarios (PyMP) poseen cerca de 4 millones de hectáreas de bosque nativo (FAO, 2012), 900.000 hectáreas de plantaciones y más de 1 millón en tierras degradadas de aptitud forestal.

La gran oportunidad del desarrollo del sector forestal en Chile se encuentra en el segmento de los PyMP. Una de las características de aquellos es la falta de visibilidad en la discusión política y en el negocio forestal. Para lograr un cambio significativo se requiere del empoderamiento de los PyMP fomentando la creación de asociaciones forestales territoriales. Para ello es necesario apoyo en la organización de sus negocios y empoderar su posición en negociaciones políticas y económicas con una nueva herramienta de fomento.

TRANSFORMACIÓN DE MADERA DE ALTA CALIDAD A NIVEL LOCAL

La madera rolliza como materia prima puede ser transformada en una amplia variedad de productos. Con secado y tratamiento apropiado puede satisfacer una amplia demanda, desde la construcción con sus múltiples necesidades hasta muebles y artesanías. Se propone el apoyo para la creación de centrales de transformación de la madera para la producción de productos de alta calidad que vaya al mercado local y nacional. Estas centrales deberían ser el incentivo para la formación de organizaciones mencionadas en el punto anterior como cooperativas que, con el apoyo del Estado, implementaran proyectos con alta tecnología en estas centrales madereras.

BIOMASA Y PRODUCCIÓN DE ENERGÍA

La política energética de Chile está dirigida a dos enfoques principales: energía renovable para la generación de electricidad y el garantizar un precio bajo de la electicidad. En la actualidad, la biomasa participa en el sector energético primario en 23% específicamente por el consumo de leña y desechos de biomasa para la generación de calor (CNE 2014). El potencial de la biomasa es importante, considerando la poca eficiencia del uso actual y la baja productividad de los bosques nativos.

Con la biomasa se puede generar energía para proveer de agua caliente y electricidad a pueblos enteros con cortas distancias de transporte y a un bajo costo, como es el caso de Austria y Finlandia, eliminando la contaminación de miles de estufas y cocinas.

Una “Política Dendro-energética” debe promover el uso de biomasa vinculado el territorio y sus bosques con los centros urbanos en el sur de Chile. Esta política requiere de una mirada sistémica y altamente exigenente en cuanto a la calidad de la aislación de las viviendas.

RESOLVER LOS PROBLEMAS CON EL PUEBLO MAPUCHE

No es posible el desarrollo del sector forestal si no existen las condiciones de paz y convivencia en los territorios del pueblo mapuche. La AIFBN solidariza con el pueblo mapuche en el reclamo por la recuperación de sus tierras. El problema entre el Estado de Chile y el pueblo mapuche podrá resolverse si se reconoce como problema histórico-político, y que con la participación y compromiso de todas las partes se busque una solución. Consideramos que la propuesta de Francisco Huenchumilla es una buena base para comenzar, especialmente lo referido al abandono de las empresas forestales de los territorios en conflicto.

ACCIONES DE MITIGACIÓN DEL CAMBIO CLIMÁTICO

Hasta ahora, el crecimiento económico basa sus actividades en combustión de energía fósil, lo que está provocando el cambio climático. Los primeros efectos negativos de gran magnitud son el descongelamiento de los polos y la muerte de los arrecifes.

El acuerdo de París es un logro, pues participaron prácticamente todos los países del mundo. Sin embargo, los compromisos son débiles y según los expertos, ya obsoletos.

La contribución tentativa de Chile a partir del sector forestal es la recuperación de 100.000 hectáreas de bosque nativo y la forestación de otras 100.000 (MMA, 2015). Chile cuenta desde el año 2016 con su Estrategia Nacional del Cambio Climático y Recursos Vegetaciones (ENCCRV) 2017 al 2025. Sin embargo, en su ejecución aun no se ha logrado traspasar la barrera del Estado. El reciente mega incendio forestal, que afectó más de 480.000 hectáreas, muestra que la ENCCRV y las contribuciones tentativas quedaron obsoletas.

La AIFBN reclama al Estado y la sociedad la implementación de metas mucho más exigentes. Los ecosistemas forestales dependen de las precipitaciones, las temperaturas, y el clima al cual se adaptaron en un proceso de miles de años. Los ecosistemas forestales se encuentran seriamente amenazados por el cambio climático.

Instrumentos para un nuevo modelo

No es posible avanzar hacia un nuevo modelo forestal si no hay cambios de fondo en el modelo de desarrollo económico y social del país, los que se deberían iniciar con una nueva Constitución Política que cambie el rol del Estado, de subsidiario al de promotor del desarrollo económico y social sustentable del país – como lo fue hasta 1973 – articulando y coordinando diversos intereses y grupos. Por ello, se ha relevado como primer punto de un nuevo modelo y la importancia de un rol diferente del Estado, que debe iniciar y moderar un proceso de ordenamiento territorial. Sin aquello, sería imposible hablar de un nuevo modelo forestal.

Fundamental es lograr:

A nivel de Estado

  1. Un estado presente y activo con una institución a nivel ministerial que defina, controle y evalúe permanentemente la política forestal.
  2. Un Servicio Forestal del Estado, que ejecute las acciones definidas por la política forestal y administre el Patrimonio Forestal del Estado.
  3. Un Municipio empoderado, que sea el facilitador del Desarrollo Local con una visión de desarrollo territorial basada en una planificación bajo la dimensión humana y dimensión de paisaje.

A nivel de Legislación

  1. La creación de una legislación coherente que regule la complejidad del territorio donde actúa el ser humano, con énfasis en los temas agua, paisaje, fomento de los pequeños y medianos propietarios y empresas, y el fomento de la asociatividad.
  2. Una nueva ley de fomento real a recuperación del Bosque Nativo y Manejo (Ordenación) Forestal Sustentable.

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